Familias  siglo XXI.

La Homoparentalidad. El desafío en la diversidad”

 

Por Clor. Ester Silvia Dorfman y Clor. Ignacio Floridi

 

 

 

 

Cuando hablamos de ciertos fenómenos  novedosos que vienen ocurriendo en la conformación de las parejas y familias  en la actualidad, sin dudas los relacionamos con las transformaciones que están aconteciendo en el macro contexto cultural. Estos acontecimientos instituyen un tipo de subjetividad que aun hoy no podemos aprehender en su totalidad y además sufre constantes modificaciones.

Este nuevo panorama, el macro contexto donde se despliegan estas escenas, es lo que llamamos posmodernidad, donde se gestaron y se siguen gestando cambios muy profundos.

Seria pertinente enfocar el   tema del amor y las parejas (principalmente las matrimoniales) desde un enfoque socio-psicológico, ya que las conceptualizaciones, creencias, ideologías, mitos, mentalidades, que lo cultural propone, condiciona, limita, hace trama en los vínculos y por supuesto en los sentimientos que los habitan .

Los modelos socio culturales heredados promueven mandatos de cómo ser y como pertenecer a la vincularidad. Así como hay representaciones sociales de familia, o de pareja, también las hay de la manera de expresarse enamorado, de vivenciar la experiencia amorosa, que cada persona hará propias mediante un proceso que algunos autores lo definen como apropiación y otros como atribución. El tipo de vínculo amoroso que se conforma en una determinada época, está también producido e instituido por lo socio cultural.

Otra manera de sustentar hipótesis de lo trans-subjetivo o sea del papel estructurante del contexto social es a través del concepto de mentalidad. La mentalidad es algo así como el motor de las actitudes, de manera poco racional a veces, inconcientemente otras, un grupo social, una colectividad, se planta de una cierta manera ante la muerte, el matrimonio, la riqueza, la pobreza, el trabajo y porque no, también se planta de alguna manera ante el amor. El imaginario social es otro concepto que mencionaremos, el imaginario social produce valores, gustos, apreciaciones, los ideales y las conductas de las personas que conforman una cultura dada. El imaginario es el producto de una compleja red de relaciones entre discursos y prácticas sociales, interactúa con las individualidades, se constituye a partir de las coincidencias valorativas de las personas, se manifiesta en el lenguaje y en el accionar concreto entre las personas. Tanto como los paradigmas como los imaginarios sociales, al ser productos humanos, no permanecen estables o duraderos a lo largo de la historia, sino por el contrario ambos se van modificando constantemente, independientemente uno del otro.

En este sentido las significaciones sociales imaginarias son aquellas”ideas”, “conceptos”, “mitos”, que circulan en una sociedad determinada y que determinan lo que es real y lo que no es real, lo que tiene sentido y lo que carece de sentido, articulando en una serie de tensiones y torciones el imaginario de una sociedad y de una época.

Los imaginarios colectivos compartidos sobre el enamoramiento y el amor perpetúan estereotipos sobre las diferencias de género y las relaciones de pareja. El discurso televisivo tiene valor dada la relevancia de este medio como agente social indirecto e informal.

Un punto de partida para poder sustentar las hipótesis de una profunda mutación cultural a nivel global, usando un parámetro crítico, puede ser  investigar las transformaciones que vienen sucediendo en las familias. En muchos países, cifras muy recientes, muestran como, cada vez más, nacen hijos fuera del matrimonio, y como esta institución social pierde fuerza en tanto fórmula o arreglo para constituir una familia.

Cuando hablamos de estos tiempos pos modernos hablamos de incertidumbres, de identidades Light, es decir ligeras, sin espesor, de vínculos y amores líquidos. Hay una palabra en alemán  que refleja lo que pasa en este mundo contemporáneo,   UNSICHERHEIT, la cual fusiona tres palabras en español: incertidumbre, inseguridad y desprotección.

El cuestionamiento sobre las estructuras familiares tradicionales, la liberación femenina y por ende la exigencia de la igualdad ante el hombre, la flexibilidad del trabajo, la movilidad del lugar de residencia, son solo algunas de las características de la sociedad actual, ante las cuales la pareja actual no puede permanecer indemne.

La vida en familia deja de ser uno de los principales logros para los individuos, en especial para las mujeres. Como hecho de importancia recordamos la instauración del voto femenino, el 23 de Septiembre de 1947, donde ellas comenzaban a tener voz y validez en sus palabras y decisiones. Comenzaron a abandonar el rol pasivo convirtiendo su figura, no solo como cuidadora, mujer de hogar, ama de casa, sino también como posible proveedora del hogar, jefa de familia. La mujer comenzó a ganar y conquistar espacios insospechados, trabajo en empresas, cargos jerárquicos, y políticos y en nuestros días hasta presidenciales. Este avance colaboró mucho en el proceso de reestructuración al pensar en una familia fuera de lo aceptado y tradicional

Hoy las parejas se plantean nuevas formas de cohabitar, casados, o no, de diferente o igual sexo, adultos con o sin hijos.

 

 

AMORES Y PAREJAS HOY.

 

 

En las últimas décadas, la lucha por la igualdad entre los géneros, trajo consigo una profunda transformación en las relaciones entre los hombres y las mujeres que ha producido una verdadera crisis en la vida de pareja, ya nombramos algunas de las causas, mayor esperanza de vida, control de natalidad, descalificación del trabajo doméstico, derecho al divorcio, etc.

La pareja familiar única para toda la vida coexiste con un ir y venir entre diferentes parejas familiares temporales y/o formas de convivencias no familiares, agregamos a esto, las exigencias del mercado laboral que exige una libertad de movilidad, que se contradice con las exigencias de relación de pareja, a veces imposibles de resolver.

 

Esto lleva a nuevas maneras de ser en pareja, por nombrar algunas:

 

 

      Singletons en el reino unido( individuos que viven solos ,pero en pareja estable)

      Alone –together, en EEUU

      Metroflexibles (personas que tienen sexo indistintamente con hombres y mujeres),

      Parejas de libre ensamble

      Parejas virtuales

      Matrimonios abiertos o “adulterios consentidos”

      Parejas de fidelidades sucesivas

      Parejas Dinkis (no kids, no hijos)

      Familias ensambladas o reconstituidas que tienen que inventar formas diferentes para poder relacionarse y subsistir

      Familias uni -parentales ( por viudez, adopción, o subrogación)

      Familias homoparentales.

 

 

 

Esta última, las familias homoparentales, aparecen derribando mitos y construyendo otra realidad social. Esto se fue dando, mediante un proceso de lucha por el reconocimiento igualitario de los derechos LGBT. Un proceso que comenzó a darse, a medida que otros cambios a nivel mundial y nacional fueron emergiendo.

A tener en cuenta:1º y 2º guerra mundial, donde las familias quedaban desvastadas y se comenzaba a ver familias compuestas por otros integrantes, y ya no por la triada  tradicional: madre-padre-hijo.

En Argentina, otro hecho importante que colaboro con este proceso fue la Ley del Divorcio el 3 de Junio de 1987. El cambio  que se produjo por esta Ley , es que se empezó a considerar a las familias con padres separados, rompiendo también el paradigma triangular madre-padre-hijo, conviviendo bajo un mismo techo.

A medida que pasaban los años, comenzaron una cantidad de protestas populares, reclamando la legitimidad de los derechos LGBT, donde se pedía el reconocimiento como persona, como individuo que pertenecía de la misma manera a la sociedad que el resto.

 

 

“…Tal es el espacio que nos espera, en el encuentro con el OTRO, el cultivo de la alteridad o la duda de la amenidad inentendible, a veces tan sensible o abstracta como la misma ficción. Amenidad por la incertidumbre de no entender a otro o amenidad por no encontrarlo o sea desconocerlo y como tal sin trascendencia identitaria…”

 

Enrique Echegoyen

Sueño alteridad, sufro amenidad

Red filosófica de Uruguay

 

 

“…Alteridad es una palabra de origen latino, alter, que significa el otro entre dos términos.

Puede considerarse un sinónimo de Otredad. Ambas se traducen al ingles como otherness y ambos términos significan “el otro que no soy yo”.

Ajenidad se traduce como strangerness en lengua inglesa, sinónimo de extranjeridad.

Lo ajeno es lo que pertenece al otro, lo que no me pertenece a mi, lo que es del otro

El ajeno es otro al que se entiende como extraño, de distinta nación, profesión, como diverso, por ser de distinta naturaleza.

Todos los ajenos son otros, pero no todos los otros son ajenos.

La experiencia social de la amenidad debe diferenciarse de la otredad. Esta última es considerada una experiencia universal, ya que en todo grupo social constituido por diferentes personas existe un “uno mismo” y “unos otros”

Algunos autores dedicados a la sociología plantean que solo es posible hablar de amenidad cuando el otro es percibido como irritante y perturbador, y que frente a esta situación, que genera molestia y alteración, la tendencia general es realizar alguna acción orientada a que desaparezca dicha molestia, lo que generalmente termina en acciones discriminatorias hacia el otro diferente-ajeno”

 

Maria del Carmen Vidal y Benito

 

“la empatia en la consulta”

 

 

El 17 de Enero de 2003 fue promulgada la Ley de unión civil entre parejas del mismo sexo, pero aun no reconociendo los mismos derechos. Por esta cuestión las protestas se siguieron haciendo escuchar, sumando a importantes figuras del espectáculo y la cultura, y poniendo el debate a nivel nacional.

Es así que el 15 de Julio de 2010, se promulga en Argentina la Ley del Matrimonio igualitario, dando los mismos derechos y condiciones a las parejas del mismo sexo, a contraer matrimonio y ser reconocidos legalmente.

Es por eso, que a partir de esa fecha, en la construcción de una familia, se deja de tener en cuenta la condición sexual de los integrantes que la conforman.

 

Nuestra propuesta y el motivo de nuestra ponencia en estas Jornadas es poner suma atención a este tema, Interesarse por las nuevas tendencias, cuestionarse los prejuicios que emergen por la sola condición sexual, y demás prejuicios sobre las personas homosexuales, las estigmatizaciones sobre estos nuevos modos de familia y tener en cuenta ,una vez mas, que los juicios de valor y/o prejuicios ,nacen de una mirada recortada, una reducción de lo que es la persona, que imposibilita el desarrollo optimo de la Tendencia Actualizante, impidiendo el despliegue de sus capacidades y potencialidades.

 

¿Qué es lo que sentimos cuando nosotros, los profesionales de la salud, nos encontramos frente a otro-ajeno?

Todos sabemos y estudiamos lo que un buen profesional “debe sentir” (Aceptación, empatia, congruencia), pero es importante que tengamos clara conciencia de que, a pesar de nuestra convicción personal acerca de la igualdad de los seres humanos, frente al extraño, al raro, al marginal, al descalificador, realmente ejerceremos estas actitudes.

Seria bueno, también tomar conciencia, que para esos otros-ajenos que nos consultan, nosotros somos los otros-ajenos, que nos regimos por normas, constructos diferentes.

Es importante reflexionar sobre estos temas, no negarlos, tener conciencia de nuestra propia emocionalidad para poder modificar, regular nuestra actitud y poder cumplir con el objetivo de nuestra  profesión, sin perder nuestra coherencia interna.

 

Carl Rogers nos propone una aceptación total de la persona, que se nos presenta, fuese lo que fuese que nos diferencia. Aceptación que implica despojarnos lo que más podamos de los prejuicios hacia las otras personas permitiendo un descubrir al otro.

Como claro ejemplo, pareciera que la condición sexual de un/a consultante viene adherido de juicios de valor importantísimo para la descripción de la persona, sin dejarnos ver, que también es persona, es padre, amigo, hermano y muchas otras características que lo definen y lo hacen único, original e irrepetible, con necesidad de una escucha activa y una visión mas completa de si mismo.

No debemos cometer el error de quedarnos con este ejemplo y nada mas, estamos hablando no solo de familias  homoparentales, sino también de las personas con alguna discapacidad mental o motora, el gordo, el que usa anteojos, el que es diferente a mi, “El prójimo”: vocablo cuyo significado tiene raíces bíblicas, designo primariamente al sujeto próximo, es decir ,al vecino, para extenderse posteriormente a todos los seres humanos, ya no se trata de amar al otro como a nosotros mismos sino también de respetar, reconocer y ayudar a los prójimos, de los cuales, nosotros también ,somos prójimos.

Es en este encuentro de dos o más personas, donde la empatia se hace carne del amor y aceptación incondicional, base de nuestra visión holistica, abarcadora, dejando de lado nuestros prejuicios y juicios de valor que nos hace juzgar a la persona en su totalidad.

Queremos lograr generar conciencia y responsabilidad. Podremos coincidir en la época, en las estructuras mas o menos parecidas, pero el COMO las vivenciamos, es particular y personal, único en cada individuo, su forma de ver las cosas, sus zapatos son los que caminan la vida, y no la nuestra, ponerse en el lugar del otro, como si fuera el otro, no es juzgar sus actitudes, su accionar, su elección de vida y del amor.

 

Para concluir volvemos a las enseñanzas de Carl Rogers, creemos que estas reflexiones solo necesitan silencio, atravesamiento, y acción!!!

 

“…En mi relación con las personas he aprendido que, en definitiva, no me resulta beneficioso comportarme como si yo fuera distinto de lo que soy…”

“…He descubierto que abrir canales por medio de los cuales los demás puedan comunicar sus sentimientos, su mundo perceptual privado, me enriquece…”

“…Me ha gratificado en gran medida el hecho de poder aceptar a otra persona…”

“…Cuando puedo comprender  empaticamente los sentimientos que expresan y soy capaz de aceptarlos como personas que ejercen su derecho a ser diferentes, descubro que tienden a moverse en direcciones básicamente positiva…”

“…La vida en su optima expresión, es un proceso dinámico y cambiante, en el que nada esta congelado…”…al abandonarme a la corriente de mi experiencia y tratar de comprender su complejidad siempre cambiante, comprendo que en la vida no existe nada  inmóvil y congelado, cuando me veo parte de un proceso, advierto que no se puede hablar de un sistema cerrado de creencias ni un conjunto de principios inmóviles a los cuales atenerse. La vida es orientada por una comprensión e interpretación de mi experiencia constantemente cambiante. Siempre se encuentra en un proceso de llegar a ser…”.

Carl Rogers.