UN MODELO DEL PROCESO DE LA VIDA
Una reflexión en torno a A process model de Eugene T. Gendlin

 

 

Por

Tomeu Barceló: profesor, terapeuta, filólogo, filósofo, especialista en dinámica de grupos y relaciones humanas por el Center for Studies of the Person de la Jolla (California), Certified Focusing Professional (Trainer) Focusing Oriented Psychotherapist y Certifiyng Coordinator por el The Focusing Institute of New York, Coordinador Nacional del Instituto Español de Focusing, Director del Institut de Formació Ramon Serra (Palma de Mallorca). Consultor Internacional del Centro de Psicología Humanista de Minas Gerais (Brasil), miembro del The Focusing Institute de Nueva York y de la World Association for Person-Centered and Experiential Psychotherapy and Counseling, Secretario de la Asociación Iberoamericana del Enfoque Centrado en la Persona. Vicepresidente de la Fundació Esplai de les Illes Balears. Autor de los libros: Centrar-se en les Persones (Ed. Pleniluni), Crecer en Grupo. Una aproximación desde el Enfoque Centrado en la Persona. (Ed. Desclée) y Entre Personas. Una mirada cuántica de nuestras relaciones humanas. (Ed. Desclée).; coautor de Manual Práctico del Focusing de Gendlin (Ed. Desclée); coautor de Manual de dinamització d’activitats infantils i juvenils. (Ed. Olañeta)

 

 

 

Estoy en contra de continuar con la separación entre científicos y filósofos. Siempre ha sido tarea de los filósofos examinar el tipo de conceptos utilizados en la ciencia. Cuando los científicos examinan los tipos básicos de conceptos y métodos están haciendo filosofía. Del mismo modo que una misma persona puede en diferentes momentos comprometerse tanto con la filosofía como con la ciencia, aunque sean actividades diferentes, esta misma persona puede lidiar tanto con modelos consistentes y también con la formación de conceptos, y esto es así tanto en filosofía como en ciencia.

 

Eugene T. Gendlin​

En ​ A process model

 

 

 

 

La vida se desarrolla en gran parte con ambientes que en su proceso ha producido o ha modificado. La continuidad del proceso se desarrolla a través de sus propios productos.

 

Eugene T. Gendlin​

            En  ​A process model

 

 

 

 

UN MODELO DEL PROCESO DE LA VIDA. Una reflexión en torno a A process model de Eugene T. Gendlin.

 

 

GUION:

 

 

1. INTRODUCCIÓN. De la tendencia formativa a la autopropulsión.

 

2. LA CORPORALIDAD DEL PROCESO DE VIDA. El nuevo concepto de cuerpo de Eugene T. Gendlin.

 

3. EL MOVIMIENTO DEL PROCESO DE LA VIDA. El implicar y el acontecer.

 

4. LA TRAYECTORIA DEL PROCESO DE LA VIDA. Una nueva manera de concebir el tiempo.

 

5. LO QUE OCURRE EXPLÍCITAMENTE EN LA VIDA. El comportamiento.

 

6. LO ESPECÍFICAMENTE HUMANO. La simbolización de la experiencia.

 

7. DE LA SIMPLICIDAD DEL SÍMBOLO A LA COMPLEJIDAD DEL LENGUAJE. Un nuevo paso de la autopropulsión.

 

8. EL REFERENTE DIRECTO. El motor de la autopropulsión humana.

 

9. CONCLUYENDO.

 

 

 

 

 

1. INTRODUCCIÓN.

    De la tendencia formativa a la autopropulsión.

 

 

Eugene T. Gendlin es el promotor, pensador y formador de lo que venimos en llamar filosofía experiencial o, como a él mismo gusta decir, filosofía de lo implícito. Gendlin, a parte de su experiencia como formador en la Universidad de Chicago, psicoterapeuta, investigador y colaborador de Carl R. Rogers durante más de una década, autor de innumerables libros y artículos y galardonado en varias ocasiones por el desarrollo de su psicología experiencial y el focusing; es sobretodo un pensador, uno de los filósofos de la psicología más profundos y prolíficos de la actualidad.

 

Su pensamiento explora la subjetividad desde lo corporalmente sentido como una matriz de sentimientos y significados que emergen de la propia autenticidad misteriosa y profunda del ser humano.

 

Su última investigación filosófica A process model es un compendio inabarcable de filosofía que aborda el proceso de la vida desde la corporalidad que interactúa con el medio ambiente provocando secuencias de comportamiento y creando una complejidad adaptativa y de creación simbólica que posibilita el fluir experiencial de la persona.

 

Para desentrañar esa complejidad del proceso vital, Gendlin recurre a las nuevas concepciones de la física moderna y reformula algunos conceptos filosóficos otorgándoles nuevas significaciones: tiempo, cultura, lenguaje, cuerpo, evolución… en los que se apoya para repensar el devenir y el acontecer.

 

En esa profunda reflexión Eugene Gendlin se adentra en las entrañas de lo vital para pensar la vida desde sí misma, en la que no hay dirección externa, sino que todo fenómeno es autogenerado desde el interior, desde el propio cuerpo que es el depositario mismo del proceso vital.

 

Esta construcción filosófica que iniciara en los años 60 desde su Experiencing and the creation of meaning, ha ido creciendo y expandiéndose a partir de sus propios cimientos revolucionarios hasta llegar a un entramado complejo de conceptos y significados realmente novedosos que se introducen en el ámbito de lo implícito.

 

En este sentido Eugene Gendlin resignifica filosóficamente el concepto de Carl Rogers de tendencia actualizante y más explícitamente el de tendencia formativa, esa tendencia direccionalmente constructiva que opera en todo el universo, una tendencia evolutiva presente tanto en la vida orgánica, como en microorganismos, o materia inorgánica como la formación de cristales.

 

Es sensato imaginar, para Carl Rogers, una corriente que opera en el universo a muchos niveles y hace posible que cada forma se origine, a su vez, de una forma sencilla anterior. Investigaciones de física moderna llevadas a cabo recientemente por Prigogine, Sheldrake, Mandelbrot, Bohm, Capra, Hawking, Feynman, Bekenstein, entre otros, parecen confirmar la intuición de Rogers.

 

Eugene Gendlin da contenido filosófico a las nuevas investigaciones con su concepto de autopropulsión que, además de significar una tendencia universal de los organismos en crecimiento para alcanzar su propio desarrollo, es también una garantía del ser para crecer sólo con sus propios símbolos, una búsqueda certera de estos símbolos que subyace a cualquier individuación.

 

La autopropulsión, a diferencia del concepto focusing que explica el funcionamiento subjetivo y corporal de la tendencia actualizante, es un término mediante el cual Gendlin intenta comprender la evolución homínide de la especie y de millones de años en que el universo biológico ha ido generando nuevas formas de simbolización y de comportamiento superior.

 

La noción de autopropulsión daría cuenta del funcionamiento de la tendencia formativa en el cosmos orgánico. Todo este panorama que contiene A process model  es un esbozo creativo y profundo completo del universo conceptual de Gendlin, trazado con rigurosidad, en el cual el acontecer y el implicar se comprenden como un modo en que lo sucedido y el devenir cambian y siguen propulsando hasta la generación de la autoconciencia y del pensamiento como autopropulsión de la complejidad que está siendo versionada.

 

 Así, experiencia, interacción y lenguaje constituyen un único sistema complejo que incide no solamente en los acontecimientos sino que cambia las mismas posibilidades.

 

En definitiva, el modelo de Gendlin intenta de este modo comprender la misma trayectoria vital, partiendo de una profunda, revolucionaria y radical afirmación: la vida es un proceso que se va haciendo a sí mismo.

 

 Adentrarse en ese proceso, desentrañarlo y explicarlo es la intencionalidad última de Eugene Gendlin en A process model.

 

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